
Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca.

Descendió lluvia y vinieron ríos, y soplaron
vientos, y golpearon contra aquella casa;
y no cayó, por qué estaba fundada
sobre la roca.

ESFORZADAS
Y VALIENTES
